LO IMPORTANTE:
Hay tazas para tomar café.
Y después está el Jarro Ron Adorni, pensado para acompañar cada mañana con una dosis saludable de cafeína... y una cantidad irresponsable de referencias internas.
Ideal para el escritorio, el estudio, una reunión interminable o cualquier momento en el que necesites recordar que la realidad suele ser mucho más absurda que la ficción.
Llenalo de café, mate cocido, té o lo que prefieras. El contenido corre por tu cuenta; el guiño, por la nuestra.
Advertencia: el uso de este jarro puede generar sonrisas cómplices*, preguntas incómodas y la necesidad de explicar quién es Ron Adorni. Vos decidís si lo hacés.
LO OBVIO: